Las técnicas y las funciones de un mayorista de alimentos

Posted by on July 25, 2013 in Uncategorized | 0 comments

Un mayorista de alimentos es un intermediario que forma parte de la cadena de distribución de alimentos. El mayorista lo que hace es comprar un determinado producto en grandes cantidades a las granjas o cooperativas y, más tarde, venderlo a los minoristas. En resumen, se puede decir que el trabajo de un mayorista es el de repartir los productos desde el lugar de su producción hasta los comercios en los que se venderá.

 

Funciones del mayorista de alimentos

El trabajo de un mayorista abarca muchas cosas, desde negociar con los productores a crearse una cartera de clientes a los que vender más tarde los productos.

 

Primer paso mayorista de alimentos : comprar producto

Todo empieza en las granjas o criaderos de animales. El mayorista de alimentos acude a estos lugares a negociar con los dueños la compra de animales. Lo habitual es adquirirlos en grandes cantidades para después dividirlos y crear pequeños paquetes que venderá a los minoristas.

Durante este primer paso del proceso, el mayorista debe cerciorarse del estado de los animales, ya que si no están en buenas condiciones puede suponerle un problema. Por lo tanto, deberá asegurarse de que los animales están sanos y sean aptos para el consumo.

Por último, si el mayorista está satisfecho con el producto y con las condiciones de éste negociará el precio con los productores. En este punto se suelen dar conflictos, ya que el productor quiere obtener el máximo beneficio posible y el mayorista los quiere adquirir por el menor coste.

 

Segundo paso mayorista de alimentos : vender producto

Cuando el mayorista ya ha comprado los animales, tiene que tirar de cartera de clientes para venderlos. Sus compradores pueden ser comercios pequeños, paradas de mercado, supermercados o grandes superficies de alimentación.

El mayorista de alimentos creará pequeños paquetes de animales en función de lo que le pidan sus clientes. Para establecer el precio de estos paquetes se basará en dos referentes: lo que le hayan costado a él los productos y los que se esté pidiendo en el sector por ellos. Este último punto se refiere a que no va a costar lo mismo un pollo que varias piezas de solomillo. Por lo tanto, deberá conocer lo que está ocurriendo en el sector para adaptar sus precios al mismo.

 

Características de la relación con sus clientes

Para un mayorista de alimentos su cartera de clientes es lo más importante. Cuantos más compradores tenga y más fieles sean mejor. Por lo tanto, tiene que cuidarlos muchos y ofrecerles un trato especial para que estén contentos y sigan comprándole.

 

Mantener una relación de confianza con clientes

Para el mayorista mantener una relación estrecha con sus clientes es fundamental. Tiene que conocerlos bien y tener una actitud amigable con ellos. Debe saber qué tipos de productos quiere y cuáles son los que mejor le funcionan en su negocio. Por ejemplo, en una carnicería seguramente funcionen mejor las ventas de carne; mientras que en una tienda de ultramarinos puede que se vendan mejor los fiambres y embutidos. Así que debe tener en cuenta este tipo de circunstancias para ofrecer un servicio más rápido y preciso a su cliente.

 

Adaptar los precios al tipo de comprador

También debe adaptar los precios en función de quién sea el comprador. No se le puede pedir lo mismo a una gran superficie como puede ser Mercadona o Consum, que a una tienda de barrio. Los ingresos que tienen estos comercios no son los mismos y, por tanto, tendrá que ceñirse al presupuesto de cada uno.

 

Mecanismos de distribución

Son muy importantes los métodos de transporte, así como las técnicas de mantenimiento de los alimentos. Éstas juegan un papel esencial en la cadena de distribución, ya que la conservación en buen estado de los alimentos es fundamental para los mayoristas.

 

Refrigeración buena y constante de los productos

Cuando se trata de productos cárnicos o de fiambres y embutidos es muy importante mantenerlos en frío para su correcta conservación. Deberán transportarse desde las fábricas o granjas hasta los comercios en camiones refrigeradores. Éstos tienen unas condiciones óptimas de mantenimiento.

 

Los productos envasados al vacío o empaquetados

Para el mantenimiento de alimentos como son los embutidos, lo mejor es que vayan embasados al vacio o recubiertos por materiales que les mantengan en perfecto estado. A la hora de empaquetarlos habrá que fijarse en que los embases no tengan ningún tipo de residuo ni de bacteria que pueda afectar a los embutidos. Las medidas de seguridad en este campo son importantísimas para no dar lugar a intoxicaciones.